Según el informe Competitividad
Fiscal 2025. Una reflexión sobre la imposición indirecta del turismo,
presentado este lunes por el Instituto deEstudios Económicos (IEE), el esfuerzo fiscal realizado por las familias
españolas en relación con su capacidad económica es un 16,5% superior a la
media de la Unión Europea.
Al mismo tiempo, el informe considera
que España es uno de los países menos competitivos a nivel fiscal de la OCDE,
ocupando el puesto 34 de entre los 38 miembros del club de países
desarrollados. Según el IEE, se observa un “deterioro continuado" de la
competitividad fiscal española frente al resto de economías avanzadas. Entre 2018 y 2024, la
presión fiscal medida por la recaudación se incrementó en España un 2,3%
respecto al PIB, mientras que la media de la Unión Europea bajó 0,6 puntos.
La mayor presión fiscal española
es también sentida por las empresas y autónomos, representando la presión
fiscal empresarial un 12,5% en España, frente al 10,3% de la media comunitaria.
Al mismo tiempo, el IEE destaca la mayor complejidad del sistema fiscal
español, que implica una mayor carga administrativa para las empresas y
autónomos. Las compañías españolas destinan una mediana de 150 horas anuales a
la preparación, presentación y pago de impuestos, superando ampliamente las 113
horas registradas en la UE.